Yoga y Aromaterapia

El ser humano hace uso de las diversas sustancias aromáticas con fines espirituales desde hace milenios.

El olfato está muy conectado a nuestro elemento Tierra, es decir, a los instintos, la raíz, sustento y supervivencia. Ciertos olores pueden despertar en nosotros recuerdos, memorias y sensaciones muy profundas. Gracias al sentido del olfato, reconocemos a nuestra madre cuando somos bebés. Algunas empresas son conscientes de la importancia del aroma y la utilizan para hacer sentir más cómodos a sus clientes en sus locales. Otras, como algunas inmobiliarias, cocinan pan para que dicho olor nos evoque una sensación de «estar en casa» y sea más fácil la venta de la vivienda.

Lo que se conoce como la quintaesencia de la planta, los aceites esenciales así como otros derivados (absolutos, resinas, etc.) han tenido y tienen usos alimenticios, terapéuticos, cosméticos, esotéricos y perfumísticos desde la antigüedad. Los chamanes de distintas culturas las utilizaban por sus propiedades medicinales y también mágicas siendo algunas de ellas elevadas a herramientas de sanación mediante los sahumerios (quemar plantas secas). De hecho, el uso de las propiedades de las plantas vía olfativa es de donde deriva la palabra “perfume” que significa “a través del humo”.

Se han descubierto papiros datados del 2800 a.C. en Egipto que hablan de las propiedades terapéuticas de las hierbas. El modo de utilización de las mismas pasaba por aceites perfumados, resinas, licores de hierbas y el famoso método del “absoluto” que consiste en sumergir plantas en contacto con algún tipo de grasa y luego extraer de dicha grasa el concentrado de la planta. Con la sustancia obtenida de varias plantas, los egipcios embalsamaban a sus faraones y de esta manera frenaban el proceso de deterioro de la carne por las múltiples cualidades antisépticas, antibacterianas y antivíricas de los derivados de las plantas. Incluso a esta civilización antigua se le atribuye según algunos autores el uso de la destilación para obtener aceites esenciales, proceso que históricamente se le atribuye a los árabes unos 2000 años después.

Y de manera similar a Egipto, existen datos históricos del uso de derivados vegetales con fines terápeuticos y espirituales en China, India, Grecia, Roma, etc. En la Biblia se hace mención a varios derivados como son el Incienso, Sándalo, Mirra, Cedro, Ciprés, Mirto o Nardo. Se dice en el Nuevo Testamento que María de Betania ungía los pies de Jesucristo con un ungüento de nardo antes de la última cena.

La práctica de Yoga está asociada también a los aromas. Las resinas de incienso que nos elevan el espíritu son de las más usadas. Quien haya estado en Rishikesh, India, sentirá cómo los olores pueden evocar una actitud y conexión espiritual. Cuando unimos la práctica de Yoga a ciertos olores podemos despertar en nosotros emociones y recuerdos. Es un modo de alterar nuestro estado en la dirección deseada. Si por ejemplo, nuestra finalidad es realizar una práctica estimulante, que nos ayude a sentirnos fuertes y «trabajar» sobre un problema en nuestras vidas, podremos ayudarnos de aceites esenciales que sean activos y tónicos y nos ayuden a activarnos. Si lo que necesitamos es pausa, parar, serenarnos y hacer una práctica más tranquila, más restaurativa, podemos también acompañarla de aceites sedantes, relajantes. Pero también podemos explorar, aceites más sutiles, que eleven la energía (Udana Vayu) y favorezcan el estado de meditación. Podemos incorporar sustancias que nos evoquen la conexión con la naturaleza, que favorezcan nuestro enraizamiento (Apana Vayu) o que nos ayuden al desarrollo de la Alegría (Santosa).

En AromaYoga® no somos partícipes de entender las sustancias aromáticas como la panacea sino como vehículos para catalizar cambios sutiles. Utilizamos para ello distintas sustancias (no sólo aceites esenciales sino también absolutos, hidrolatos, aceites vegetales, macerados, etc.) que son aplicadas mediante la vía olfativa (difusor, spray) así como por la vía del tacto (ungüentos, bálsamos, geles, etc.).

Bienvenid@ a la integración de Yoga y Aromaterapia.